6.10.10

Otro corto, =D

¡Me tarde horrores!

¡Perdón!

>n>

¡Nos leemos mas abajo!


Pedacito de vida: Mi tipo

Cosas de hombres

Se rascó  la nuca levemente con su mano libre mientras que la otra terminaba de apoyar el vaso en la barra. No podía recordar cuanto había pasado desde la última conversación de ese tipo con sus amigos. Bah, en realidad no había pasado siquiera dos semanas, pero en todo ese tiempo habían ocurrido tantas cosas que daba la impresión que los años intercambiaron lugar con los días.

Alguien palmeó su lado derecho.

― Lamento la demora. ― James era un tipo alto. De esos que te detienes a mirar no solo por su porte sino por su buenos centímetros que apuntan al cielo. Su cabello despeinado, su marca personal, materia su impecable logo y sus anteojos nuevos brillaban en su prolijidad negra.

― ¿Quinto par de este mes? ― preguntó Sirius al notar la condición sin uso de los anteojos de su amigo. El hombre sonrió.

― Cuarto.  No estoy lejos.

Ambos sonrieron.

― Entonces…―

― Primera semana conviviendo con Lily, pasada. Estoy vivo, Harry está vivo, el gato mañoso también. Lily…ella es especial. ―

― Tú la escogiste,  ni lo dudo. ― le dio otro sorbo a su bebida. ― ¿Te sientes bien?

― Genial. ― respondió el moreno con una amplia sonrisa. ― Una cosa era que ella viniera a departamento o yo fuese al suyo. Ahora el territorio es de ambos. Nos estamos acomodando. Harry está feliz, él no le hace asco a nada. Se hizo amigo de los vecinos y ya lo invitaron al cumpleaños de uno de los niños.

― Es de fácil sociabilidad. Lo heredó de mí. ― opinó Sirius.― Será muy popular cuando sea grande.

― Tiene mucho del carácter de Lily. Por ahí es más tranquilo. ―

El de ojos grises le guiño.

― Harry tiene ese aire a no sé qué. Créeme, aunque no lo quiera, será como un imán para las personas.

Ambos se quedaron en silencio.

― ¿Cómo van las cosas con Elis?

Sirius permaneció en silencio unos cuantos segundos, los suficientes como para hacerle creer a James que no contestaría. El tema estaba delicado por ese lado y James había tenido poco tacto al preguntar.

― Bien. Bueno…no tengo idea exactamente qué es lo que ocurre. ― eso no era una novedad cuando la relación entre Sirius y Elis se ponía en primer plano. Sabía que ambos estaban en medio de un proyecto.

― Ve al grano. Siempre que le das vueltas a las cosas terminas mareado. ―

Sirius se pasó una mano por su abundante cabello negro azulado.

― Es excelente en lo que hace. Maneja las cosas de una manera firme, centrada, limpia. ―

― Pero…―

― ¡Me saca de quicio! Se lo ha tomado muy personal. Arma y desarma a su antojo. Comenzó aconsejándome, ahora ella toma las decisiones.

― ¿Se ha equivocado en algo?

― ¡No! ¡Eso es lo peor! Si por lo menos pudiese reclamarle pero siempre ha sido para mejor y cuidando mis intereses. ―

― Entonces…―

― Odio no tener las riendas de la situación. ―

Ese era un punto fuerte. Si a un hombre, acostumbrado a hacer y deshacer a gusto se le quita ese poder de la nada, agregando a otro que hace lo mismo y que lo hace dándole beneficios, no puede esperarse otra cosa que este hombre se desoriente.

Se le denomina Síndrome del Macho sin Pelotas. Nombre bastante absurdo si me preguntan, pero fue elegido entre miles, por un grupo machista de ultra derecha.

― Habla con ella. ―

― Lo intento, pero…cada vez que quiero hacerlo, viene con más ideas, más propuestas, más recomendaciones. Además, es su primer trabajo.―

― No quieres herirla. Muy considerado de tu parte. Un tanto extraño, porque hace un mes le dijiste sin más que estaba algo caderona y que dejara de comer brownies.

― ¿Es mentira acaso?

― Sabes que es una de las peores cosas que puedes decirle a una mujer. ―

― ¡Elis es fuerte! ¡Deberías verla cuando hace negocios!

― Sirius, vamos para atrás. Este tipo de absurdo razonamiento es de hace tres años, cuatro con la furia. Ahora, repasemos, sabemos que Elis es mandona y controladora, pero es buena persona y quiere hacer lo mejor para que al final de cuentas, te sientas feliz con su trabajo. ¿Es tan difícil sentarte y decírselo?

― ¿Lo dice el hombre que no puede decirle a su esposa que él está acostumbrado a dormir del lado derecho de la cama?

Golpe bajo.

― No se lo digo ahora, porque esta de ocho meses y el baño está más cerca de su lado y no tengo que plantearle tensiones. ―

― Eso es ahora pero cuando ya no esté en cinta, ¿Qué mentira utilizaras para engañarte? Embarazarla de nuevo no es una opción. Es capaz de cortártela con tal de descansar un poco.

― Lily no me quiere eunuco.

― No, pero es por un bien mayor. Ya bastante tiene con este embarazo y esos cuantos kilos de más. ―

― Me echa la culpa. Yo no le doy de comer esos dos potes de  helado que baja antes de cenar. ―

― Buen punto. ―

― ¡Ey!

Ambos se giraron levemente. Remus estaba a unos pocos metros con una sonrisa amplia envuelto en un traje de corte formal pero utilizable para informalidades. Muy de su estilo. Había comenzado a dejarse el cabello un poco más largo de lo acostumbrado y ahora un par de mechones castaños  rozaban su rostro.

― Linda sonrisa, Remus. ¿Dónde la compraste?- en respuesta su amigo palmeo su espalda.

― Acabo de adquirir un juego de mesa. Un verdadero negocio. ―

Ambos se miraron y luego lo miraron a él.

― ¿Hay algo que desee hablar con nosotros?

― ¿Sobre?

― No sé, tal vez, como que ¿tiras para el otro bando? ― Remus rió ante la ilógica pregunta de James. ― No te juzgaríamos.  Dile Sirius.

― Para nada. Siempre quise tener un amigo con muy buen gusto. Cuando mi casa esté terminada necesitare un buen decorador.

― ¿Cuánto estuvieron tomando? No soy gay, por amor de dios. Estoy contento porque conseguí algo en aquel remate y Tonks…

Los rostros de sus amigos se transformaron. Remus ni se gasto en poner los ojos en blanco. Esta absurda conversación venían teniéndola desde hacia tiempo. Más exactamente, desde que Remus se había cruzado a Tonks en un remate de antigüedades hacia cinco meses atrás. Ella estaba tratando de conseguir un juego encantador de living que deseaba llevarle a su padre y él estaba de paso. De esas cosas que uno hace cuando tiene tiempo libre y puede darle oportunidad a sus hobbys para salir.

Entre conversación y conversación, ella le informó de otra subasta que se habría de realizar en los siguientes días. Esa nueva reunión se convirtió en un viaje de subasta en subasta alrededor de Londres.

― Bien, antes de que larguen cualquier burrada, vuelvo a repetir, dejen de hacerse ideas raras. ―

― No es raro. Tonks es una chica bonita. Le encantan las cosas viejas como a ti…―

― Antiguas, Sirius, antiguas.―

― Estoy cerca de los treinta, no pretendas cambiar mi vocabulario.

Remus bufó.

― De todas formas, es muy joven y nuestra amistad…

― ajaaa ―

― Admítelo, hombre. No te estamos diciendo que ella se casara contigo. Aunque no sería mala idea, tengo la impresión de que tendrían bebés muy simpáticos. ―

― Tengo la misma sensación. ― objetó Sirius.

― ¿Soy su bufón esta noche acaso? ― preguntó el castaño visiblemente alterado.

― No, pero hacemos lo mismo que hacías con nosotros. Señalarnos lo obvio. ― respondió James sabiamente. ― En serio. No te hemos visto una pareja estable desde que cortaste con Tifany.

― Escúchanos por lo menos. Tengo experiencia en estas cosas y…

―Sirius, no estás en pareja. Nunca tuviste una pareja seria Y estas divorciado.

― Si, pero es mucho más de lo que puedes decir tu, virgen nupcial.―

Silencio.

Silencio.

Silencio.

James intentó taparse a boca antes de que la risa saliera de la misma, pero fue tarde. Le siguieron al tiempo Remus y Sirius.

Linda manera de quitarse el estrés. Encontrarte con amigos,  decirles sus verdades, que ellos señalen tus errores para que te des cuenta, que no importa cuán embarrado estés en el lodo, ellos también están hasta las manos y siguen estado ahí contigo.

― ¡Genial!...sí, bueno. Eso. Me entiendes. ―

― Lo hago y me da miedo. ― objeto Remus aun riéndose. ― Pero no. Aclaro nuevamente. Me llevo bien con ella pero, es muy chica, estamos en etapas diferentes.

― Son solo siete años. ― opinó Sirius livianamente.

― Suficiente para mi, casi una década. ―

Sirius y James se miraron. Por alguna razón, sentían que Remus se estaba mintiendo a sí mismo. No era una cuestión puntual, algo personal con Tonks. Remus realmente parecía temerle a una relación plenamente seria. Solo daba excusas que solo podía creerse él por momentos.

Ambos suspiraron internamente.

― Bien, bien. Cambiemos de tema entonces. ―

Fue algo así como un borrón y cuenta nueva. Los tres lo necesitaban. Su ración de realidad estaba por ese día y mientras se tuvieran los tres, nunca se iría a ninguna parte.

¿Qué mejor que un amigo para ponerte en tu lugar? Y de paso…mandarte a otros.

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Uf.

Si he de ser sincera, esto lo escribí en unas horas. Fue un momento de esos en los cuales, estoy pensando en otras cosas y de repente se me plantea la escena. No sé si fue buena, muy buena, regular, mala o no les intereso. =D Particularmente me parece una linda conversación entre amigos sobre todo entre unos tan unidos como ellos.

Tengo un par de escenas mas que espero poder subir pronto. 

Ah!

Gracias por haber participado en la encuesta!! =D debía decirlo. 

Nus vemos!!

Grisel


2 comentarios:

  1. Ahhhhhhhhhhhhh buscando dsps de time... Extraño MI TIPO... lo segui mucho tiempo y ahora te sigo como aosadora XD
    Excelente Bonussss.. sigue asi plisss
    Exitos

    Roxcio

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  2. kdsbfkausbdofuew DIos!! XD tengo que revisar mejor los mensajes del blog!!! el tuyo no le vi sino hasta ahora. Lo lamento!!
    Gracias por el apoyo, Roxcio!!

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