22.12.09

Tecnica...y algo mas :)

Muajajajajajaja
Después de un buen rato, me aparezco de nuevo.
Les dejo un corto. Un pedacito de: Mi Tipo. Situenlo en donde mas les guste ;)
Si no los veo...¡FELICES FIESTAS!


....Escena....


― No estarás contenta hasta que te lo de. ― La expresión de la mujer le dio a entender que así sería.
― Me parece lo justo. La semana pasada fue tu turno, hoy es el mío. ―
― No creo que puedas manejarlo. ― se sinceró. Elis levantó su ceja más “elástica” con un tanto de resentimiento. ― Es demasiado. Yo tengo experiencia en esto, sé lo que digo.
― Tendrás todo el conocimiento del mundo, pero jamás podrás sopesar o suponer lo que puede o no caber en mi cuerpo. Creo que tengo un alto entendimiento sobre mis propias limitaciones.
Sirius refunfuñó.
― No es cuestión de límites. ― intentó defender el hombre. ― El conocimiento lo es todo. Si eres tan desenvuelta ¿por dónde comenzarías?
― Está claro que por la punta. ―
Él tornó los ojos.
― La base es el punto crítico de todo, y no hay excepción en este caso. ― reclamó. Elis sonrió con burla, como si su opinión poco le importase, aunque en realidad, eso era lo que ocurría.
― Pero eso está hecho para empezar por lo razonable. La punta es la expresión del comienzo, el inicio del placer futuro. La promesa segura de la satisfacción garantizada: a medida que se avance, se pondrá mejor. ― remarcó ella con seguridad. Sus ojos brillaron ante lo que decía. Estaba orgullosa de su propia defensa.
Sirius se inclinó levemente, tenía que admitir que el reflejo de orgullo en el rostro de su esposa era algo que de alguna forma, le ponía. No estaba seguro para qué, pero le ponía. Era tal vez la sensación de haber encontrado una digna adversaria, alguien con el cual competir de igual a igual, un reto que dejaría un delicioso sabor al terminar.
― ¿Y luego? ― le incitó a continuar.
― Trabajaría a los costados, de forma tranquila, sin apuros, saboreando cada centímetro con necesidad. ― sin pensarlo siquiera, se mordió el labio. Su imaginación estaba haciendo el resto. ¡Y qué resto! ― La humedad lo es todo, y coger el ritmo, obviamente. No todos son iguales.
Debía admitir que sabía exactamente de lo que estaba hablando.
Elis parecía un artesano explicando la técnica que le costó años dominar.
Con el semblante enfocado, las manos acompañando de forma delicada y ese brillo en sus palabras, iba exponiendo lo que haría. Cada detalle estaba fríamente calculado. No sabía cómo explicarlo, pero en ese momento se sentía como un discípulo, un pobre novato ante un tema que creía más que incorporado.
Años de prácticas, sudor, cansancio, resistencia.
Ella lo hacía parecer tan blandengue en su técnica.
Y aunque quisiera no podía bajar el volumen o colocar en off la voz que dentro de sí, gritaba como un lobo hambriento.
Quería gritarle que había ganado. Que lo dejaba a su merced y que hiciese lo que quisiese. Que él no se opondría. Que deseaba verla aplicar todo ese conocimiento que profesaba y no como una prueba, sino para admirar.
Se relamió los labios, por un momento pensó que se había quedado como un idiota mirándola.
Desabrochó los dos primeros botones de su camisa, sintiéndose claramente acalorado.
Entonces sus miradas se encontraron. Ella había terminado con su discurso y esperaba el veredicto.
Sirius sonrió de lado, mostrando parte de su blanca dentadura e irguiéndose en todo lo que daba su estatura para no perder la dignidad que le quedaba.
― Esta bien. ― contestó. ― creo que después de todo, algo sabes.
Elis sonrió de la misma manera, increíblemente, en su inconsciente mas consciente, eso se le hizo encantador.
Ella estiró la mano, moviendo levemente sus finos dedos. La dirección de su búsqueda estaba clara.
Sirius se adelantó unos centímetros para permitirle llegar a destino, facilitándole las cosas.
No pasó ni medio segundo para que ambas superficies estuviesen juntas. Ella sonrió complacida, cerró los ojos y se lo llevó a la boca.
― Mmmmm ― se relamió suavemente, con paciencia. Su cuello se tensó levemente, no por molestia sino por placer, él disfruto del panorama, observando como la respiración de ella se aceleraba notoriamente. Elis se relamió los labios nuevamente, disfrutando aun mas.― Chispas de chocolate…no hay que hacerle, el último helado tiene el mejor sabor.
Sirius no pudo más que asistir, viéndola alejarse con el conito de chocolate y crema. El ultimo que quedaba hasta que la encargada fuese nuevamente al supermercado.
Elis salió de la cocina, complacida y jubilosa, como una niña. Sirius por su parte permaneció en el lugar, apoyándose en la mesada. Miró hacía un costado.
Tomó una fruta cualquiera de la bandeja y se dispuso a acompañar a su esposa al living.
No eran muchas cosas las que compartían, eso era seguro, pero el amor por el helado sería ESO que los uniría hasta el fin de los tiempos.
O por lo menos hasta que el matrimonio terminase.

4 comentarios:

  1. Jo... xD
    Está demasiado genial y tuve la sensación de que sería otra cosa al final, pero terminé creyéndomelo hasta que llegó la revelación de las chispas de chocolate xD
    Técnicas xD
    Este retazo me hizo recordar tantas cosas xP

    Pokiu!

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  2. ¡Buenas! Me tarde un monton en contestar...¬¬ tengo la mala suerte o la mala memoria de que no me doy cuenta de que hay comentarios XD.
    Me alegra que te haya gustado, la idea era esa, que pareciera una cosa y en realidad fuese otra cuak XD.

    Todo se reduce a tecnicas...jejejeje =D

    Beshitos!

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  3. Letter!!

    Gracias por el mensaje! Me alegra que te gustase ;)

    Muchos beshos!

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